Orgasmo bestial en soledad

Algo que vi en el móvil me encendió bastante y solo podía darme un orgasmo bestial en soledad. La sola idea de recordar lo que vi en mi móvil hacía que los movimientos de mis manos se sincronizaran con mi cuerpo.

Ya empecé con poca ropa e inclusive se puede ver como mi tanga amarillo se entierra entre mis labios, los cuales ya se encontraban humedecidos. Era sabroso el sabor de mi vagina y no podía parar de lamer mis dedos.

Al saber que mi vagina estaba bastante húmeda tuve que quitarme mi tanga y empezar con el verdadero placer que recorría todo mi cuerpo. Mis gemidos empezaron a sonar y mis pechos estaban siendo participes de aquello. La ropa ya me sobraba y solo recorría en mi mente quiero mucho más placer.

Mis manos se apoderaron totalmente de mí haciendo que ambas participaran en mi placer entre mi vagina y mi clítoris. Sabía que ya estaba en un estado de no retorno y solo quería correrme como lo hice.

— Vídeo Borrado —

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*